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Rubén Rada, candombe "for export"

hace 5 días
6 min de lectura


Rubén “El Negro” Rada murió el 26 de agosto de 2026, a los 83 años, después de permanecer internado durante un mes a causa de una neumonía y las complicaciones derivadas de esa enfermedad. Con su partida desaparece una de las figuras más importantes de la música popular uruguaya y uno de los grandes responsables de llevar el candombe a nuevos territorios sonoros.



Nacido en Montevideo el 16 de julio de 1943, Rada construyó durante más de seis décadas una carrera marcada por la búsqueda permanente. Cantante, compositor y percusionista, hizo del ritmo afro-uruguayo uno de los ejes de una obra que nunca permaneció encerrada en un solo género. El rock, el jazz, el funk, el soul, el pop, el tango, la murga y otros ritmos latinoamericanos convivieron en su música sin que el candombe perdiera su identidad.


Primeros pasos


Su historia artística comenzó en los años sesenta. De origen humilde, pasó por Los Hot Blowers y en 1965 se incorporó a The Knights, agrupación que posteriormente sería conocida como El Kinto. Allí comenzó a llamar la atención no solamente por su manera de cantar y tocar, sino también por una personalidad desbordante que incluía humor, espontaneidad y una fuerte presencia escénica.


El Kinto fue uno de los primeros espacios donde Rada comenzó a desarrollar una manera diferente de entender la música uruguaya. La banda mezclaba sonidos que hasta entonces parecían pertenecer a mundos separados y abrió un camino que tendría enorme influencia en las generaciones posteriores.


Más adelante llegó Tótem, otro capítulo decisivo de su carrera. Aunque la agrupación tuvo una producción discográfica relativamente breve, su importancia histórica fue enorme. Rock, música latina y candombe se combinaron con una energía nueva, mientras la voz de Rada se convertía en una de las marcas distintivas del grupo. En 1969 apareció “Las Manzanas”, primer álbum de Tótem, considerado una pieza fundamental del rock uruguayo.



Pero la trayectoria de Rada no quedó limitada a sus grupos de juventud. También estuvo vinculado a Opa, el proyecto de los hermanos Hugo y Osvaldo Fattoruso, donde profundizó la mezcla entre jazz, rock y música de raíz uruguaya. Con el paso del tiempo, esa vocación por cruzar fronteras musicales se convirtió en una de las características centrales de su carrera.


Sin fronteras


Como solista, Rada construyó un repertorio extenso y diverso. Sus canciones incorporaron los tambores del candombe y los coros de la murga, pero también elementos del pop, el jazz, el funk, el rock y otros lenguajes. Esa combinación le permitió convertirse en un artista reconocido dentro y fuera de Uruguay y establecer vínculos con músicos de diferentes países y generaciones.


A lo largo de los años publicó numerosos discos y emprendió proyectos de muy distinto carácter. En 2006, por ejemplo, sorprendió al público con “Richie Silver”, una propuesta en la que adoptó ese nombre artístico y se acercó al soul y al R&B.


Un año después volvió a explorar la fusión musical junto a Javier Malosetti. El resultado fue “Varsovia”, un álbum doble grabado en vivo en Buenos Aires, donde el jazz, el rock y el candombe se encontraron nuevamente.


Rada también tuvo una faceta dedicada a los niños. En 2010 publicó “Rada para Niños”, con canciones construidas a partir de candombe, murga y diferentes elementos de la música popular. Al año siguiente llegó “La Escuela de Rada”, otra propuesta en la que combinó entretenimiento y una intención pedagógica.



Su producción continuó durante las décadas siguientes. “Confidence-Rada Instrumental”, “Amoroso pop”, “Allegro” y “Confidence 2: La Película” muestran distintas etapas de una carrera que nunca dejó de transformarse. En varios de esos proyectos participaron sus hijas Lucila y Julieta Rada, mientras que su hijo Matías también formó parte de diferentes trabajos musicales.


Raíces



Uno de sus proyectos más significativos fue “Tango, Milonga & Candombe”, presentado como una reivindicación de las raíces africanas presentes en la música del Río de la Plata. Allí Rada estableció un puente entre el candombe y géneros como el tango y la milonga, buscando mostrar las conexiones históricas y culturales que existen detrás de esas expresiones.



Su capacidad para dialogar con artistas de distintas generaciones se mantuvo intacta. Grabó con músicos de diferentes estilos y procedencias y continuó incorporando nuevas sonoridades. En 2019, junto a Dread Mar I, presentó “Bob Marley”, una canción que unió reggae y candombe. En 2020 llegó “Negro Rock”, donde volvió a encontrarse con el rock, el blues y el candombe, además de rendir homenaje a figuras como Luis Alberto Spinetta y Bob Marley.


Siempre adelante



Ese mismo año publicó “Parte de la historia”, un registro en vivo grabado en el Teatro Solís de Montevideo. Allí revisó canciones vinculadas a El Kinto, Tótem y Opa, recuperando diferentes momentos de una trayectoria que ya formaba parte de la historia musical uruguaya.


En 2021 volvió a ampliar sus horizontes con “As Noites do Rio / Aerolíneas Candombe”, un álbum cantado íntegramente en portugués y concebido como un homenaje a Brasil y a sus propias raíces familiares.


También colaboró con artistas como Carlinhos Brown, Fito Páez, Coti y Pablo Milanés, llevando el candombe a canciones originalmente pertenecientes a otros universos musicales.



En los últimos años de su vida, lejos de disminuir su actividad, Rada continuó trabajando y compartiendo música con artistas jóvenes y consagrados. Grabó nuevas versiones de canciones populares, participó en colaboraciones y siguió experimentando con sonidos contemporáneos.


En 2024 publicó “Candombe con la ayudita de mis amigos”, un álbum dedicado a transformar clásicos de la música popular latinoamericana mediante arreglos candomberos. La lista de invitados volvió a demostrar la amplitud de sus vínculos artísticos.


Durante 2025 continuó lanzando canciones y participando en distintos proyectos. Publicó “Gamurgatrónica”, una propuesta en la que combinó candombe y murga con música electrónica, demostrando que su relación con la tradición nunca significó renunciar a la experimentación.


Incluso en los meses previos a su muerte, Rada permaneció activo. En abril de 2026 colaboró con Trueno en la canción “Uruguay” y durante ese año siguió participando en distintos proyectos vinculados al candombe, la murga y otras expresiones de la música rioplatense.

El día de su cumpleaños número 83, el 16 de julio de 2026, estrenó “¿Quién va a cantar?”, un ciclo audiovisual basado en encuentros con artistas de distintas generaciones. La primera entrega contó con la participación de La Vela Puerca.


También tenía previsto regresar al repertorio de Tótem. Junto al bajista Daniel “Lobito” Lagarde y al baterista Santiago Ameijenda había preparado un homenaje a aquella banda, con dos conciertos programados para octubre en Montevideo. Además, trabajaba en un proyecto discográfico junto a Los Auténticos Decadentes.



Pero esos planes quedaron truncos.


Despedida y legado




La familia comunicó su muerte después de las 15:30 del 26 de agosto. Tenía 83 años y llevaba un mes internado. La despedida cerró una vida artística extraordinariamente extensa, aunque difícilmente pueda hablarse de un final cuando una obra permanece circulando entre varias generaciones.


Rada recibió en 2011 el Premio a la Excelencia Musical de la Academia Latina de la Grabación, reconocimiento a una trayectoria que había trascendido las fronteras de Uruguay. Su música también llegó a públicos internacionales y despertó la admiración de artistas de gran reconocimiento.



Sin embargo, quizás su mayor aporte haya sido otro: demostrar que una tradición puede mantenerse viva precisamente cuando se permite dialogar con el mundo.


Rada no convirtió el candombe en una pieza de museo. Lo llevó al rock, al jazz, al funk, al tango, al pop, al reggae y a la música electrónica. Lo cruzó con artistas jóvenes y veteranos. Lo llevó a escenarios, estudios de grabación y proyectos destinados a públicos muy diferentes.



Por eso su legado excede las canciones que dejó grabadas. Rubén Rada fue parte de una transformación profunda de la música uruguaya y rioplatense. Su voz, sus tambores y su particular manera de entender la mezcla entre tradición y modernidad ayudaron a que el candombe pudiera viajar sin perder sus raíces.


El “Negro” Rada se fue, pero el ritmo que convirtió en una forma de identidad seguirá sonando.


Análisis, estudio y crítica musical: 


MAJO OLMEDO:  Cantante , Profesora de Música , Counselor , Música  Asistente de Producción  Proteccionista , Directora de A.U.C.A Animalistas Unidos Contra el Abandono  Profesora de Guitarra: E.M.A Escuela - Municipal de Arte  Consultora en Psicologia  Conductora Programa Radio: Navegando en el Nautilus por Radio Fenix 104.1



BILLY DÍAZ:  Musico , Autor , Compositor , Productor Musical , Profesor de Musica  Asistente de Produccion: SIKBOY RECORD 1985 a 1990 KAAY PRODUCIONES 1980 a 2020  Produccion Musical: 1980 a 1991 Teatro Municipal General San Martin  Trabajo Produccion de: DEE DEE RAMONES / PERCUSIONISTA STING PENADAS POR LA LEY / COMANDO SUICIDA / FLEMA / CARLOS VARELA /  ALEJO SOLIS  Jefe de Prensa: S.U.C - Sindicato Unico de Cantantes  Profesor Musica: I.M.S - Integral Music School  Profesor Musica: Escuelas Municipales  Musico: Estado Mayor Conjunto / 500 Budas / Lampara y Los Culotes Arrested / Papa Rock / Fresco en Lata / Poxipop / Flema / Larry Zavala  Conductor Programa Radio: Navegando en el Nautilus por Radio Fenix 104.1

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