

El gusano de la vida misma
«Adora aquí gusanos y ratones, y más allá, no cree en ningún Dios» George Lichtenberg Se fue. Algunos dicen que se lo llevaron; otros, que desapareció; o que quizá murió. No se sabe. La última vez que hablé con él, me dijo que no quería irse de este pueblo; que había nacido arriba donde comienza el río Sibimbe como un milagro. Porque en aquel tiempo -afirmó- los recién nacidos eran lanzados en medio de las plantaciones de cacao o maíz, o en el peor de los casos, sufrían el de


























































































