Tim Curry, un actor inolvidable

La policía de Los Ángeles recibió un aviso sobre la muerte de un hombre de aproximadamente 80 años y acudió a una vivienda de la calle La Maida alrededor de las 11:20 de la noche del martes.
Poco antes, a las 10:42 p. m., los servicios de emergencia habían respondido a una llamada por una emergencia médica en esa misma dirección. Allí fue declarado muerto un hombre adulto.
Hasta el momento no se han dado a conocer las causas de su fallecimiento. Curry había enfrentado importantes problemas de salud desde 2012, cuando sufrió un grave derrame cerebral que afectó su movilidad y su capacidad para hablar.
A lo largo de su carrera, Curry se hizo famoso por interpretar personajes extravagantes, villanos, figuras misteriosas y hombres de personalidad excéntrica. Su presencia escénica y su particular sentido del humor hicieron que muchos de sus personajes terminaran convirtiéndose en referentes de la cultura popular.
Surgimiento

Curry alcanzó la fama internacional cuando interpretó al doctor Frank N. Furter en The Rocky Horror Picture Show, película estrenada en 1975 y basada en el musical que había triunfado previamente en los escenarios.
Su aparición como el extravagante científico, vestido con corsé, medias y una actitud desafiante, se convirtió en una de las actuaciones más recordadas de su trayectoria.
El personaje representaba una ruptura con las convenciones de la época y Curry supo combinar extravagancia, humor y sensualidad para darle una personalidad propia.
Sin embargo, el éxito de la película no fue inmediato. Después de su estreno tuvo una recepción limitada en buena parte de Estados Unidos y estuvo cerca de desaparecer de las carteleras. Todo cambió cuando comenzó a proyectarse como película de medianoche en Nueva York.
Las funciones se transformaron en verdaderos acontecimientos. Los espectadores acudían disfrazados, repetían los diálogos, interactuaban con la pantalla y participaban activamente durante las proyecciones.
Con el tiempo, Rocky Horror se convirtió en una de las películas de culto más duraderas de la historia y el personaje de Frank N. Furter quedó ligado para siempre a la imagen de Curry.
Aunque esa interpretación fue la que lo hizo famoso, el actor intentó durante años evitar quedar limitado a un solo personaje.
Papeles

Timothy James Curry nació el 19 de abril de 1946 en Grappenhall, Inglaterra. Su padre era capellán de la Marina Real, por lo que durante su infancia vivió en diferentes lugares antes de que su familia se estableciera en Plymouth.
Cuando tenía 12 años, su padre murió después de sufrir un derrame cerebral. Curry recordaría posteriormente aquel momento como uno de los acontecimientos que más influyeron en su vida.
Más adelante, su familia se trasladó a Londres y Curry decidió dedicarse profesionalmente a la actuación. En 1968 obtuvo un título universitario relacionado con el teatro y poco después consiguió su primer trabajo profesional en una producción del musical Hair.
Durante sus primeros años tuvo que aceptar pequeños papeles y trabajar en escenarios modestos mientras intentaba abrirse camino. Su situación comenzó a cambiar cuando el dramaturgo Richard O'Brien lo eligió para participar en The Rocky Horror Show en 1973.
Originalmente, Curry había pensado interpretar a Frank N. Furter con un acento alemán, pero terminó modificando por completo la voz del personaje. Para construir su particular forma de hablar tomó como referencia el acento de su madre y el de la reina Isabel II.
El resultado fue un personaje extravagante y carismático que terminó convirtiéndose en su sello más conocido.
Despliegue

Después de Rocky Horror, Curry demostró que su talento iba mucho más allá de aquel personaje.
En el cine interpretó a Wadsworth, el mayordomo de Clue, una película que con el tiempo también adquirió estatus de culto. Participó además en Legend, la película fantástica dirigida por Ridley Scott, donde encarnó al Señor de la Oscuridad.
Otro de sus grandes trabajos llegó con It, adaptación de la obra de Stephen King estrenada como miniserie televisiva en 1990. Allí interpretó a Pennywise, el aterrador payaso que se convirtió en uno de los villanos más reconocibles de la televisión.
Curry aportó al personaje una combinación particular de humor, amenaza y aparente amabilidad. Esa mezcla hizo que su versión de Pennywise permaneciera en la memoria de varias generaciones de espectadores.
El actor también participó en series de televisión y desarrolló una importante carrera como intérprete de voz. Prestó su voz a diferentes producciones animadas y proyectos relacionados con la literatura y la ciencia ficción.
Base teatral

Aunque el cine y la televisión lo hicieron famoso, Curry nunca abandonó los escenarios.
Después de la experiencia de Rocky Horror, regresó al teatro y participó en producciones de obras como Travesties. También incursionó en la música y publicó varios álbumes, aunque su carrera musical tuvo un impacto menor frente a sus trabajos como actor.
En 2005 asumió uno de sus papeles teatrales más importantes: el rey Arturo en Monty Python's Spamalot, musical inspirado en la película Monty Python and the Holy Grail.
La producción tuvo un enorme éxito y recibió numerosas nominaciones a los premios Tony. Curry también fue nominado por su interpretación, consolidando su reputación como un artista capaz de desenvolverse tanto en la comedia como en el drama y el musical.
A lo largo de su carrera, además, mostró cierta ironía frente al hecho de que los personajes malvados fueran algunos de sus trabajos más recordados. Para él, los villanos ofrecían con frecuencia mayores posibilidades interpretativas que los personajes considerados "buenos".
Ocaso

La salud de Curry comenzó a limitar considerablemente sus actividades profesionales. En 2011 tuvo que abandonar una producción teatral debido a problemas de salud y, al año siguiente, sufrió un derrame cerebral grave.
Desde entonces utilizó silla de ruedas y su voz se volvió más débil, pero no abandonó por completo la vida artística.
En 2015 recibió un reconocimiento por su trayectoria y apareció públicamente en silla de ruedas. A pesar de las dificultades físicas, mantuvo el sentido del humor que lo había caracterizado durante décadas.
Uno de sus últimos grandes encuentros con el público ocurrió durante una celebración del 50.º aniversario de The Rocky Horror Picture Show en Los Ángeles. Curry apareció por sorpresa y fue recibido con una prolongada ovación.
Su presencia recordó la enorme influencia que tuvo aquella película en varias generaciones. También dejó claro que, pese al paso del tiempo y sus problemas de salud, el vínculo entre el actor y el personaje que lo convirtió en una estrella de culto seguía intacto.
Tim Curry construyó una carrera de más de cinco décadas interpretando personajes difíciles de olvidar. Frank N. Furter, Pennywise, el Señor de la Oscuridad y Wadsworth son solo algunos de los papeles que ayudaron a definir su legado.
Su trayectoria quedó marcada por una capacidad poco común para convertir personajes extravagantes, inquietantes o incluso absurdos en figuras memorables. Más allá de sus grandes éxitos, Curry dejó una huella particular en el cine, la televisión y el teatro, convirtiéndose en uno de esos actores cuya presencia podía transformar por completo una escena.
Fuente: ARCÓN CULTURAL





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